
Panamá mantiene su paridad monetaria firme dólar a 1 balboa, pero la inflación ya se siente en la economía real
Apertura del dólar: estabilidad que disimula realidades
El mercado cambiario panameño volvió a abrir sin sorpresas este 14 de agosto de 2025: el dólar estadounidense cotizó nuevamente a 1 balboa, sin variaciones con respecto al día anterior. Esta estabilidad refleja el sistema de dolarización plena vigente en el país, donde el balboa está perpetuamente anclado al dólar en una proporción de 1:1.
Dicha equivalencia ha sido constante en las últimas jornadas. En la última semana, el dólar mostró una variación acumulada de apenas +2,18 %, mientras que al cierre del último año aún mantiene un ascenso de aproximadamente el 2,31 %.
Entorno económico: más allá del tipo de cambio
Si bien el dólar se mantiene estable, para el ciudadano común la percepción económica no necesariamente es igual de sólida. Panamá enfrenta presiones inflacionarias latentes, aunque suaves en comparación con el resto de la región. Según el FMI, se proyecta una inflación mínima —de apenas 0,7 % para 2025, una de las más bajas de América Latina— con un ligero repunte hacia el 2,0 % en 2026.
Además, datos recientes muestran que Panamá experimentó una décima vez consecutiva de deflación en junio de 2025, con una caída de precios del –0,42 % interanual, tras haber registrado –0,66 % en mayo. Esto alienta la expectativa de que la tasa anual de inflación podría cerrar en terreno negativo o cercano al cero en el tercer trimestre.
¿Qué implica esta combinación de dolarización firme y baja inflación?
La paridad fija aporta:
- Previsibilidad y ausencia de riesgo cambiario, ideal para consumidores y empresas importadoras.
- Estabilidad macroeconómica, al eliminar la exposición a choques cambiarios.
Sin embargo, la verdadera medida está en los precios, especialmente en sectores sensibles como alimentos, transporte y servicios. Esa perspectiva cotidiana es la que determina el pulso inflacionario real, más allá de un cambio fiat.
Riesgos y oportunidades en la economía panameña
Pese a la estabilidad monetaria, Panamá no está exenta de desafíos:
- Dependencia de importaciones y vulnerabilidad ante choques externos.
- Presiones esperadas en sectores esenciales, aunque contrarrestadas por la baja inflación.
- Contraste notable con otros países latinoamericanos que lidian con inflaciones superiores al 5 %, como Brasil, Chile o México.
Panorama a mediano plazo
Con la inflación proyectada en 0,7 % (2025) y un repunte esperado a 2 % en 2026, Panamá avanza con pasos moderados hacia una normalización económica. Eso sí, el desafío será sostener este desempeño en medio del entorno global volátil, sin herramientas cambiarias propias y altamente expuesto a flujos mundiales.