
El legado de Julio Velarde y su deseo una inflación baja, estable y menor que la de EE. UU
En su reciente participación, el presidente del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), Julio Velarde, expresó un anhelo profundo para el futuro del banco que lidera: que la política monetaria peruana continúe garantizando una inflación baja, dentro del rango meta, y por debajo de la estadounidense.
Estabilidad y menor inflación que EE. UU.
Julio Velarde, en la ceremonia de presentación del premio que lleva su nombre, subrayó que su mayor deseo antes de dejar el cargo es que su sucesor mantenga la orientación de política monetaria que ha caracterizado su gestión: una inflación baja, estable y menor que la de Estados Unidos.
Velarde enfatizó que Perú ha logrado una de las tasas de inflación más reducidas de América Latina durante 2024 —cerrando cerca del 2 % anual, dentro del rango meta establecido entre el 1 % y el 3 % — y anticipó que, gracias al buen manejo, incluso podría situarse por debajo del 2 % al cierre del 2025.
Además, resaltó que Perú y Canadá fueron los únicos países que durante 2024 registraron inflación más baja entre los miembros del Foro Económico Mundial en Davos, superando a economías que han sido más duras con la inflación.
La referencia a Estados Unidos cobra relevancia porque Velarde considera que la política monetaria del país norteamericano y su impacto sobre los precios de commodities podrían repercutir en la inflación peruana. Aun así, espera que Perú mantenga una ventaja relativa: “una inflación menor que la de EE. UU.”.
¿Cómo se logró esta baja inflación?
Régimen de metas de inflación y autonomía del BCRP
Desde 2002, Perú implementó un régimen formal de inflation targeting, con una meta anual explícita y comunicación clara al público.
La autonomía del banco central está constitucionalmente protegida, lo que impide que el gobierno lo utilice como fuente de financiamiento o imponga políticas monetarias discrecionales.
Velarde ha resaltado que el BCRP opera con total independencia desde 1979, y en la Constitución de 1993 se elevó tal independencia a nivel superior, blindando al banco ante influencias políticas.
Credibilidad institucional
La credibilidad del BCRP se ha visto reforzada por su trayectoria: decisiones tomadas con base en análisis técnico, transparencia en comunicación y mecanismos claros de rendición de cuentas.
Este respaldo ha permitido anclar las expectativas inflacionarias, disciplina fundamental para mantener los precios estables.
Política monetaria activa
Durante las etapas de presión inflacionaria, el BCRP elevó su tasa de referencia al 7,75 %, una medida que enfrió la demanda y ajustó las expectativas generales.
Luego, conforme la inflación comenzó a ceder a niveles cercanos al 2 %, el banco comenzó gradualmente a evaluar reducciones, asegurándose de que la desaceleración fuera sostenida antes de relajar la política monetaria.
Contexto macroeconómico favorable
El crecimiento económico modesto pero continuo, combinado con la recuperación de ingresos salariales (salarios aumentaron ~7 % mientras la inflación era ~1.8 %), contribuyó a reducir la pobreza en 202.
Comparativo regional e internacional
Durante 2024, mientras Perú cerraba cerca del 2 % de inflación, otros países de la región enfrentaban cifras mucho más altos:
- Chile: estimaciones de inflación cercanas a 4,8 %,
- Colombia: 5,2 %,
- Brasil: 4,7 %,
- México: 4,44 %.
Inclusive economías desarrolladas como la Zona Euro cerraron en 2,3 %, mientras EE. UU. estuvo en alrededor del 2,7 %.
Esta comparación realza el éxito peruano en mantener una tasa inferior a la de EE. UU., alineándose con el mensaje que Velarde ha transmitido sobre su deseo de heredar una inflación favorable en relación con economías avanzadas.
Riesgos que podrían alterar el panorama
Velarde ha advertido sobre varios factores globales que podrían poner presión a las proyecciones inflacionarias:
- Política monetaria de EE. UU., cuyos movimientos podrían tener efectos en los precios internacionales y los flujos de capital globales, influenciando la inflación peruana .
- Volatilidad de los precios de commodities, especialmente el trigo, que impacta directamente el costo del pan y la canasta básica en Perú, un efecto mucho más relevante que en economías desarrolladas.
- Gasto fiscal desordenado, aunque actualmente el gobierno peruano ha respetado el compromiso de no recurrir al banco central para financiarse, una desviación de esa senda podría erosionar la credibilidad.
Velarde ha sido claro: no se pueden relajar las tasas prematurely; cualquier intento de recortar con inflación aún no consolidada podría llevar a reversión posterior, lo que sería contraproducente para la estabilidad.
El legado institucional y el futuro del BCRP
Una gestión plurianual con liderazgo y continuidad
Julio Velarde asumió la presidencia del BCRP en 2006 y ha sido ratificado hasta 2026, sobreviviendo a siete cambios de gobierno. Ha encarnado una visión técnica y continuista para el banco central, elevando su profesionalismo y ética institucional.
Un país con consenso sobre la estabilidad
Velarde ha subrayado que el éxito de Perú radica en un consenso nacional tras la hiperinflación de los 90: sociedad, gobiernos y élites decidieron no repetir la experiencia y construir reglas claras que garanticen estabilidad monetaria.
El deseo al sucesor: continuidad sobre lo técnico
Antes de dejar su cargo, Velarde espera que su sucesor mantenga una política monetaria orientada a una inflación inferior a la de EE. UU., y sobre todo baja y estable .
Perú ha alcanzado un hito poco común en la región: una inflación cercana al 2 %, consistente y dentro del rango meta del BCRP, mientras otros países latinoamericanos enfrentan cifras más elevadas. Este éxito se fundamenta en un marco institucional sólido, la autonomía del banco central, una política monetaria clara y una comunicación creíble.
Julio Velarde ha sido el principal arquitecto de este enfoque: introdujo un régimen confiable de metas de inflación, defendió la independencia del ente emisor y actuó con decisión frente a presiones inflacionarias. Su deseo de que su sucesor mantenga esa orientación, garantizando que la inflación peruana siga siendo menor a la de Estados Unidos, sintetiza su visión de largo plazo.