
El efecto del dólar en la inflación de agosto ¿se aproxima un salto al 3 %?
Tras la reciente subida del dólar oficial en julio, el economista Orlando Ferreres y Asociados anticipa que la inflación de agosto podría ubicarse entre el 2 % y el 3 %, una cifra notablemente superior al 1,8 % estimado para julio. Aunque no se espera un impacto devastador, sí se proyecta una interrupción de la tendencia de desaceleración que venía observándose.
¿Por qué este aumento?
Ferreres explica que el alza del tipo de cambio oficial genera un traslado directo a los precios, primero en mayoristas y luego en minoristas. Además, observó un incremento en la base monetaria, lo que sumaría presión adicional sobre los precios al consumidor.
Impacto en el crecimiento económico
El efecto poco profundo sobre los precios permite proyectar una ralentización moderada del crecimiento económico. De acuerdo con la consultora, el PIB 2025 podría terminar alrededor del 4,7 %, frente a la estimación más optimista de 5,5 % del FMI.
¿Nominaliza la inflación o apenas la roza?
Ferreres minimiza el impacto, mencionando que, aunque el IPC podría alcanzar el 3 %, no representaría un salto radical que descarrile la economía. Su análisis sugiere un incremento contenido, vinculado directamente al contexto cambiario y monetario.
Escenarios complementarios
Otros analistas como Andrés Borenstein (BTG Pactual) proyectan una inflación de 2,2 % mensual en agosto, marcando una pausa en la desinflación. Firmas como LCG, Analytica y Equilibra coinciden en aumentos semanales de precios de hasta 2 % en alimentos y bebidas, mientras los productos regulados podrían subir hasta 2,4 % en ciertas regiones.
El papel de tasas y reservas
A pesar del repunte, una baja en el dólar durante la primera semana de agosto —más una caída en el consumo— limitarían el impacto inflacionario general. El Gobierno, por su parte, refuerza el ancla fiscal y monitorea las reservas para evitar escaladas descontroladas del tipo de cambio.
Riesgos a vigilar
- Un repunte persistente del dólar podría generar efectos más profundos.
- La política monetaria restrictiva limita la flexibilización del crecimiento.
- Con elecciones a la vista, la inflación puede convertirse en tema electoral decisivo.