
Dólar al alza, inflación al acecho: ¿enfrena Argentina su desinflación en agosto?
La tensión entre el dólar y la economía argentina está generando fricciones. Tras la escalada del tipo de cambio —cercano a $1.380 y rozando el techo de la banda cambiaria— se espera un repunte inflacionario en agosto, que podría interrumpir la reciente desaceleración de precios. Aunque en julio la inflación fue contenida, el próximo mes aparece como un desafío.
Contención cambiaria y herramientas utilizadas
Para frenar la suba del dólar, el Gobierno implementó medidas ortodoxas: elevó las tasas de interés a niveles cercanos al 60% anual, aumentó los encajes bancarios hasta el 40% y redujo la liquidez en el sistema. Estas medidas buscaron restar presión cambiaria, pero su costo en actividad real podría ser alto.
Inflación estimada: ¿repunte real o solo moderado?
Analistas como Andrés Borenstein (BTG Pactual) estiman que la inflación de agosto podría situarse alrededor del 2,2% mensual. Aunque implicaría una pausa en la tendencia desinflacionaria, no significaría un cambio de rumbo estructural. Mercados ya reportan aumentos de precios: automotrices con alzas del 5% en listas, y supermercados recibiendo remarcaciones justificadas por la suba del dólar.
Efectos macroeconómicos: actividad y consumo en la mira
La contracción monetaria puede poner freno al consumo y a la inversión. En torno a esto, se observa un estancamiento económico similar al que persiste desde 2017: baja demanda, morosidad creciente y caída en el crédito.
FMI: elogios cautelosos y advertencias
El FMI valoró algunas acciones del Gobierno, como el refuerzo de reservas y control fiscal, pero advirtió que aún es necesario reducir el gasto público, evitar aumentos sin respaldo presupuestario y acumular reservas en forma prudente.
¿Hacia qué se encamina la economía?
- Si bien el alza del dólar tuvo un “pase” mínimo en julio, en agosto algunos productos ya reflejan listas actualizadas.
- La política monetaria restrictiva podría sostener la inflación, pero en contextos de alta tasa y baja liquidez, el consumo y la actividad se resienten.
- El timing es crucial: elecciones en septiembre (Bs. As.) y octubre (legislativas) ponen presión adicional sobre el Gobierno para contener precios sin sacrificar la economía.